miércoles, 24 de enero de 2007

DOS

Dos

Desde una pequeña oficina pública. Casi en el sótano de lo desconocido. Javier termina con lo que le ordenaron hace una semana. El pequeño ventilador reparte mal el aire entre todos los que trabajan en ese espacio. Enero: calor infernal y las secretarias muestran más carne. Falditas desempolvadas, nuevas ofertas aprovechadas. Las dietas absurdas de las secretarias. Esta buena esa flaquita¡¡¡. Javier odia las dietas absurdas. Desde enero todos comienzan a comer fruta, a tomar yogurt, a almorzar sin harina. La dietas se exhiben en el comedor, en la oficina, en los restaurantes menús. Pero llegan cada uno a su casa y se despachan con el engreimiento del novio o de la mamá. "No he comido nada en todo el día". Un pollito a la braza para no morir. Javier recuerda lo del pollo a la braza. Como han bajado los precios¡¡¡. Un pollo de metro 9 lucas. Pobres polluelos. Todos sufrieron el encierro, el traslado en cajas, desde la granja. Claustrofobia. "Qué hago acá? como un pollo" El verano pleno. Las playas listas para el hueveo y yo acá como un pollo caliente gorreando el aire del ventilador mirray que absurdamente voltea de un lado a otro, como viendo que todos se ahoguen trabajando. Renuncia?

PD: Por qué Rafael Rey? Por qué tuvimos que coincidir en este espacio histórico. Hubiera nacido dentro de cien años, o hace cien años. Pero por qué le tocó existir al mimo tiempo que yo? Insiste este cucufato con la salida de la Corte Interamerican de Derechos Humanos, insiste en la imbecilidad.

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